Don Rafael Cepeda Atiles
y
Dona Caridad Brenes de Cepeda

 

 

Biografía de El Patriarca de la Bomba y la Plena, Don Rafael Cepeda Atiles y de su   esposa Doña Caridad Brenes ©

Por: Gilda Iris Hernández San Miguel para FRC.

 

“Cuando Puerto Rico comprenda el valor de su folklore, luchará con mucha fuerza para defender su honor, ese es nuestro compromiso…”

El Roble Mayor


 

El Patriarca de la Bomba y la Plena Don Rafael Cepeda Atiles y Doña Caridad Brenes su esposa, se dedicaron en el seno de su familia a preservar, fortalecer, fomentar y divulgar los ritmos ancestrales de la Bomba traídos por los esclavos africanos a Puerto Rico en su forma más pura, sin más instrumentos que los auténticos instrumentos de la Bomba: los barriles de Bomba (buleadores y primo), el cuá y la maraca.   No utilizaban  adornos comerciales, simplemente una manifestación íntima de expresión de la clase social que representaban: los negros, la gente de los estratos sociales más pobres y los marginados tanto educativa, cultural, social, política y económicamente.

Don Rafael Cepeda Atíles, nació el 10 de julio de 1910 en Puerta de Tierra, San Juan de Puerto Rico.  Sus padres fueron Modesto  Cepeda Robles nacido en Loíza  y Leonor Atíles del Valle nacida en San Juan.  Don Rafael, fue folklorista, compositor, interprete, bailador, conferenciante, recopilador de historias y cuentos de baquiné, preservador e historiador de los géneros de la Bomba y de la Plena en Puerto Rico.  Don Rafa, su esposa Doña Cari Q.E.P.D. y su familia han sido reconocidos en múltiples ocasiones y lugares como los máximos exponentes de la Bomba y la Plena de Puerto Rico.     

Doña Caridad nació en Humacao, el día 16 de abril de 1916.  Sus padres fueron Antero Caballero y Petra Brenes.  Casada con Don Rafael Cepeda de San Juan.  Madre de 10 hijos; Rafael Jr., Modesto, Inocencia, Petra, Carlos, Mario, Jesús Manuel, Roberto, Luis Daniel y Orlando, todos nacidos en la parada 23 en Santurce, antiguamente conocido como San Mateo de Cangrejos. 

  Doña Caridad se destacó como maestra de folklore, humanista, directora y fundadora junto a su esposo, del grupo folklórico la Familia Cepeda.  Sobresale como la figura más original y creativa de estos bailes autóctonos de la cultura puertorriqueña.  Su estilo, gracia, particular, concentración y poder de expresión destacaban sus dones especiales y apreciables en cada uno de sus movimientos, definiendo sus cualidades y habilidades innatas.

 Don Rafael y Doña Caridad como herederos de una tradición centenaria enraizada en sus antepasados, trazaron una misión principal en el desarrollo de las expresiones más autóctonas y auténticas de nuestra cultura nacional puertorriqueña, su folklore, historia, artes, y de custodiar, investigar y divulgar esta obra.  Con su trabajo aportaron grandemente a un mejor entendimiento de la personalidad del  puertorriqueño.

Don Rafael Cepeda, nieto de “el Congo”,“el hombre grande del yubá”, fue un puertorriqueño negro, que trabajó durante toda su vida escribiendo canciones e historias que datan desde tiempos de la esclavitud en Puerto Rico, además de temas sobre la cultura, el arte, cuentos, baquinés, la música, los bailes, cantos, composiciones, costumbres, tradiciones, en fin un conjunto de expresiones del puertorriqueño negro, y que con su obra trascendió los límites y las fronteras de nuestro país, llevando su arte para representarnos, por todo el mundo.  En el año 1983, fue reconocido por la National Endowment for the Arts con el Premio Herencia Nacional como “Master in folk and Traditional Arts” convirtiéndose en el primer puertorriqueño en obtener tan distinguido galardón.  Este premio tiene el propósito de honrar formas artísticas que reflejen la tradición cultural.  Es un reconocimiento a la excelencia artística y a las contribuciones de los artistas más destacados en las artes tradicionales de herencia cultural.

El insigne maestro D. R. Cepeda es el único compositor que se ha comprobado que escribió en todos los ritmos de la bomba.  Sus composiciones sobrepasan más de 400 bombas, su tenacidad a lo largo de toda su vida en la preservación del género y la divulgación que hizo con su trabajo cultural en Puerto Rico e internacionalmente, y su aportación ha sido trascendental a la cultura y al folklore puertorriqueño.

La tradición musical de Cepeda se remonta a sus antepasados quienes vivieron los horrores de la esclavitud en los ingenios azucareros.  Sus bisabuelos eran conocidos como “el Congo” y la “Conga” nombre apelativo al lugar y étnia cultural de procedencia  de los ancestros de Cepeda en Africa.  Desde la corta edad de los cinco años se inició como ayudante en la confección de los barriles (instrumentos que se usan para ejecutar los ritmos de bomba) y panderetas (instrumentos que se usan para ejecutar el ritmo de Plena) y como es natural bailando y cantando estas dos modalidades tan típicas de la cultura y tradición Puertorriqueña.

            Su biografía aparece en múltiples libros sobre música puertorriqueña.  Algunas de  sus composiciones más famosas son A la Verdegué y El Bombón de Elena que ha sido grabado más de treinta veces aún en japonés y en africano, ambas composiciones que fueron  interpretadas por el Sonero Mayor Ismael Rivera acompañado por Cortijo y su Combo, esta ultima canción ha sido grabada en múltiples ocasiones en Puerto Rico, Venezuela, otros países de Latinoamérica y como señalamos hasta en Japón. 

            El 21 de julio de 1996 fallece el Patriarca de la Bomba y la Plena, en Carolina en casa de su hijo Jesús Cepeda donde vivió los últimos 7 años de su vida, el gobierno de Puerto Rico ordenó que se bajaran las banderas a media asta en señal de luto nacional. Su muerte fue ampliamente reseñada por los medios noticiosos. Su familia recibió muchas condolencias tanto de Puerto Rico como del extranjero, del pueblo que le admiró y reconoció como el máximo exponente de la bomba y la plena puertorriqueña.